Como continuación del artículo “Equitación, ¿Es un deporte donde solo trabaja el caballo?”, hemos decidido explicar más sobre los principales beneficios físicos que nos aporta la doma clásica.

La equitación es un deporte especial porque se practica conjuntamente con otro ser vivo, el caballo. Es mucho más grande que el hombre y requiere mucha atención y paciencia para llegar a crear un binomio. A parte de tener los objetivos claros y tener la mente relajada hay que transmitirle al caballo mucha seguridad a través del cuerpo.

Entonces los principales beneficios físicos son:

  • Mantenimiento de una buena condición física
  • Trabajan todos los grupos de músculos pero principalmente se fortalecen los abdominales, la espalda, las piernas y los brazos.
  • Se desarrolla el equilibrio y la coordinación. Mantenerse sentado mientras el caballo trota o galopa o incluso hace paso requiere mucho entrenamiento que implica la mejora del equilibrio. Y mientras el jinete le pide un ejercicio al caballo se coordinan piernas, brazos, asiento.
  • Se mejora la capacidad respiratoria
  • Mejora o corrección de la espalda y su rectitud
  • Durante una hora se queman más de 350 kcal.

La manipulación que se hace antes y después de montar también supone una especie de gimnasia o estiramientos. (poner o quitar vendas, poner y quitar la montura, limpiar los cascos…)

También hay que destacar que es un deporte bastante peligroso, por esa razón es imprescindible empezar su práctica en un sitio profesional con profesores expertos y caballos tranquilos que están entrenados para trabajar con principiantes. Se conocen muchos casos en los cuales las personas empiezan a montar a caballo en un sitio con profesores inexpertos y caballos mal entrenados, esto puede llevar a las caídas y al final al abandono de este deporte a causa del miedo cogido. Pero sin embargo si se empieza a montar en un sitio con buenas condiciones es un deporte muy interesante y relacionarse de manera correcta con el caballo provoca sentimientos positivos.